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Practicando descenso de barrancos en la Sierra de Cazorla

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En esta ocasión queremos contarte la experiencia de pasar una mañana practicando descenso de barrancos o barranquismo, aquí, en Pozo Alcón.

La ruta trascurre por el cauce del río Guadalentín, en la Sierra del Pozo. Es considerado por los profesionales de esta disciplina como uno de los más interesantes para practicar este deporte.

La ruta tuvo una duración de 4 horas en el que recorrimos una distancia de entre 1.5 o 2 kilómetros aproximadamente. El grupo, de 6 personas. Según el guía de la empresa el número recomendado tanto por seguridad como por velocidad de realización de la ruta está entre 5 y 8 personas.

Ni que decir tiene que esta ruta es recomendable realizarla con empresas o guías especializadas o, con los clubes con los que cuenta la Federación Andaluza de Montaña.

Comenzamos el descenso de barrancos

El punto de partida de nuestro recorrido comienza bajo la presa del pantano de La Bolera. Aquí nos encontramos con un paisaje de roca caliza que el río ha ido dando forma por el efecto de la erosión.

Descendiendo pared
Descenso de una de las paredes

Durante el trayecto nos encontramos con varios desniveles. En varias ocasiones vamos a tener que realizar saltos de considerable altura a las pozas que el río conserva. Esto activa la adrenalina de todo el grupo.

Nada más comenzar nos encontramos con un punto conflictivo. Una pared de unos 10 metros de altura. El guía de la empresa que nos acompaña tiene que montar el rappel para que descendamos. Nada agradable para los que tienen miedo a las alturas. Por suerte para ellos y para mi existe una alternativa para descender esta pared.

Continuamos por el río con cuidado, con el agua por las rodillas y andando sobre piedras resbaladizas sin dejar de asombrarnos con el pequeño tesoro natural que hay aquí escondido.

Imagen de las fuentes naturales
Fuentes naturales

Uno de estos puntos es donde las paredes muestran una gran altura, monstruos desde el punto de vista donde nos encontramos. De las paredes surgen un buen número de fuentes de agua cristalina.

Mientras avanzamos la vegetación va en aumento y nos comenta el guía que la fauna también, aunque nosotros no llegamos a verla.

En definitiva son varias horas de andar, saltar y nadar sin dejar de flipar con el paisaje con el que nos encontramos. Una experiencia que te dejará echo polvo pero muy reconfortado, desesstresado, con la adrenalina por las nubes y, en mi caso, reconciliado con la naturaleza.

Curiosidades

Equipo en una poza con cueva
El equipo en una de las pozas

Para practicar esta disciplina se depende, en gran medida, de lo lluvioso que haya sido el invierno.

Los mejores meses para practicarlo es durante los meses de mayo, junio y comienzos de julio. Durante estos meses la presa desembalsa agua para realizar los riegos del campo. También la temperatura de esta zona es más agradable durante estos meses, ya que nos encontramos con puntos donde difícilmente llega la luz del sol.

Esta zona es considerada como un entorno protegido, por lo que otra de las funciones de los profesionales con los que realizar este deporte es la de minimizar al máximo el impacto sobre la flora y la fauna del lugar.

Empresas especializadas

Os dejamos con unos cuantos link de empresas con los que puedes realizar este descenso: Aventura Sport, Sulayr Aventura y Ecoactiva Turismo